Pocos y muchos

 

La enseñanza de cuantificadores  como “poco” y “mucho” no solo es pertinente, sino fundamental por varios motivos:

En primer lugar, los conceptos de cantidad forman parte del pensamiento lógico-matemático inicial. Antes de que el niño pueda contar o reconocer números, necesita comprender diferencias básicas de cantidad. Identificar que hay “muchos” bloques en una caja y “pocos” en otra fortalece su capacidad de comparación, clasificación y observación.

En segundo lugar, estos conceptos enriquecen el desarrollo del lenguaje. Cuando el adulto verbaliza situaciones cotidianas como “hay mucha agua” o “queda poca comida”, el niño amplía su vocabulario y comprende mejor el significado de las palabras dentro de un contexto real y significativo.

Además, el aprendizaje de “poco” y “mucho” favorece la autonomía y la toma de decisiones. El niño comienza a expresar necesidades y preferencias, desarrollando habilidades comunicativas que le permiten interactuar con mayor seguridad en su entorno.

Es conveniente comenzar utilizando el juego, canciones, cuentos, actividades sensoriales y situaciones diarias, respetando el ritmo individual de cada niño. 

Como refuerzo del aprendizaje os dejo estas actividades interactivas digitales: